lunes 12 de mayo de 2008

Zen to Done.

Llevo tiempo utilizando el método GTD, mi organización tanto profesional como personal ha mejorado mucho y he sido capaz de, por fin, ser más productivo. Con el tiempo he ido añadiendo trucos personales y recomendadiones de otros. Últimamente estoy introduciendo partes del método ZTD, Zen To Done, creado por Leo Bauta de Zen Habits. Hoy me gustaría dar una visión general de este método de organización.

En primer lugar, ZTD plantea una serie de soluciones a problemas que puedes encontrar con el método GTD, Getting the Things Done:

1. GTD significa cambiar varios hábitos. Esta es la primera razón por la que se falla en el método GTD, se plantea cambiar varios hábitos de golpe. Como hemos comentado otras veces es mejor cambiar un hábito solamente antes de comenzar con el siguiente.

Solución: ZTD se centra en cambiar un hábito al tiempo. No se debe empezar de golpe con todo el sistema.

2. GTD no se centra lo suficiente en "hacer". Aunque se llama Getting Things Done, a veces se puede convertir solamente en apuntar cosas y tareas en nuestro sistema. El libro se centra más en capturar y procesar que en hacer.

Solución: ZTD se centra más en hacer y como completar las tareas de una manera simple y sin stress.

3. GTD está poco estructurado. Aunque puede ser una de las brillantes ideas de GTD, hacer lo que toque en cada lugar, puede ser algo confuso para muchas personas. Hay personas que necesitan una estructura más rígida en su día a día.

Solución: ZTD ofrece un par de hábitos para tratar esto: la programación de tres cosas importantes para hacer en el día y el fijar rutinas semanales y diarias.

4. GTD intenta hacer mucho lo que acaba estresando. El problema es que ponemos demasiadas cosas en las listas y esto resulta normalmente en sobrecarga.

Solución: ZTD se centra en simplificar. Coge lo que seas capaz de hacer, para que puedas centrarte en ello y hacerlo bien.

5. GTD no se centra en los objetivos. GTD se centra en realizar lo que venga a tu vida en lugar de hacer lo que es realmente importante.

Solución: ZTD te hace identificar las cosas realmente importantes que quieres conseguir en la semana y en el día.


¿Qué es Zen To Done?

ZTD es un conjunto de 10 hábitos que te ayudaran a organizarte, simplificar tu vida, mantener las tareas bajo control y conseguir hacer tus cosas. No hay obligación de adoptar los 10 hábitos, coge aquellos que se adapten a tu estilo individual, y centrate en dominarlos. Por otro lado, centrate en un hábito al tiempo durante 30 días antes de pasar al siguiente.


Los 10 hábitos.

1. Recopilar. Lleva un pequeño cuaderno (o lo que te funcione) y escribe tareas, ideas, proyectos o cualquier información que venga a tu cabeza. Escríbelo para quitártelo de la cabeza y no olvidarlo. Cuando llegues a casa o a la oficina, vacia tus notas en tu lista de tareas.

2. Procesar. Haz decisiones rápidas sobre las cosas de tu bandeja de entrada, no lo dejes en el montón. Procesa todas tus bandejas de entrada al menos una vez al día (email, bandeja física, mensajes de voz, cuaderno de notas). Cuando proceses hazlo de arriba abajo, tomando una decisión para cada cosa: hazlo (si lleva menos de 2 minutos), tíralo, delega, archívalo o ponlo en tu lista de tareas o calendario para hacerlo después.

3. Planifica. Cada semana haz una lista con las tareas más importantes (big rocks) que quieras realizar y ponlas en el calendario. Cada día crea una lista de entre 1 y 3 (MITs Most Important Tasks) de cosas que quieras hacer, algunas de estas tareas ya serán lo que denomina “big rocks”. Haz esta lista diaria a primera hora para quitárselas de en medio y asegurarse que están echas.

4. Ejecuta una tarea en cada momento y sin distracciones. Debes seleccionar una tarea y centrarte en ella hasta su conclusión. Primero, elimina todas las distracciones: email, teléfono móvil, Internet, limpia tu mesa completamente… céntrate en la tarea y si te interrumpen con tareas o cualquier otra información, anótalo y sigue con la tarea. No intentes la multi-tarea.

5. Mantén un sistema simple. Mantén listas simples y míralas a diario. Si esto te funciona puedes usar listas en función del contexto: en la oficina, llamadas, en casa, esperando a… (te invito a que eches un vistazo a Organización de tareas por categorías). ZTD sugiere que mantengas un sistema lo más simple posible. Céntrate en ejecutar, no en jugar con tu sistema de organización.

6. Organízate. Un sitio para cada cosa y cada cosa en su sitio. Todo lo que entra va a tu bandeja de entrada. De aquí, va a tu lista de tareas, se archiva, se delega o se tira. Pon las cosas en el lugar al que pertenecen, en lugar de apilarlas para resolverlo más tarde. Esto mantiene tu mesa limpia y así puedes centrarte en tus tareas. No lo dejes para más tarde pon cada cosa en su sitio.

7. Revisa. Revisa tu sistema y objetivos semanalmente. La revisión semanal ZTD te propone echar un vistazo al sistema y en comprobar los objetivos semanales. Durante la revisión semanal, debes revisar tus objetivos anuales, ver que progresos se han hecho en la semana y ver que acciones realizar para cumplir los objetivos la semana siguiente. Una vez al mes haz una revisión más profunda y una vez al año, una revisión anual con tus objetivos en el año y en la vida.

8. Simplifica. Reduce tus objetivos y tareas a lo esencial. Si intentas abordar todas las tareas, puedes sobrecargarte con facilidad, y quedar descentrado para realizar las tareas realmente importantes (MITs). En lugar de esto, el método ZTD te propone revisar tus proyectos y tareas, y ver si se pueden simplificar. Quédate con los proyectos y tareas esenciales para poder centrarte mejor en ellos. Asegurate de que tus tareas y proyecto están en consonancia con tus objetivos anuales y de vida. Aunque en diferente profundidad, haz esto todos los días, en tu revisión semanal y mensual.

9. Crea rutinas. Si los métodos de organización que conoces están demasiado desestructurados crea rutinas. Por ejemplo, una rutina por la mañana podría incluir: mirar al calendario, fijar las actividades prioritarias para el día, comprobar la lista de tareas, procesar el correo y hacer tu primera tarea importante del día. Lo que incluyen las rutinas diarias y semanales depende de ti.

10. Encuentra tu pasión. Encuentra un trabajo que te apasione. Este puede ser el último hábito pero al mismo tiempo el más importante. Si te apasiona lo que haces, no postergas la realización de tareas… al amar tu trabajo quieres hacer más. La creación de este hábito significa buscar constantemente actividades que te encanten, y pensar si puedes vivir de ello. Haz de tu trabajo algo que ames, no algo que constituya una pesada carga, y tu lista de tareas parecerá una lista de recompensas.

Actualmente me encuentro en el terce punto, "planificar", con GTD no utilizaba el calendario para nada más que las citas, ahora, programo momentos en los que colocar esas actividades importantes y cuando llego me centro en hacer eso. Así he conseguido realizar tareas que estaban en la lista y que nunca conseguía hacer. "Recopilar" y "procesar" es lo que mejor me ha enseñado GTD. Hay otros puntos de ZTD muy interesantes como el "simplificar" y el "crear rutinas". Para mí la principal ventaja es el "hacer".

¿Qué te parece esto de organizarse? ¿Qué opinas de ZTD? ¿Es necesario tener un método de organización? ¿Eres seguidor de algún otro método? Tus comentarios serán bienvenidos.

lunes 28 de abril de 2008

Comida saludable de forma rápida.

Subijana, Arzak, Arguiñano, José Andrés se llevarían las manos a la cabeza si leyeran este post sobre comida rápida pero aunque nos cueste reconocerlo la realidad de la alimentación actual está lejos de sus exquisitos y preparados platos.

¿Cómo preparar platos de forma rápida y saludable?

Todo el mundo conoce las ventajas de comer en casa frente a comer fuera, pero cuando tenemos que prepararnos la comida, nos inventamos toda clase de excusas. "No tengo tiempo" y "No sé" son las más populares. Después de leer esto no tendrás ninguna excusa para ponerte a cocinar.

Comer fuera lleva más de lo que crees. Desde que miras al menu, pides, y esperas a que te traigan la comida, ya han pasado entre 30 y 45 minutos. Si sigues estos pasos básicos, serás capaz de preparar comidas saludables en casa en un tiempo record: 15 - 20 minutos.

Almacenar comida.

Si odias ir al supermercado, cuando vayas carga el carro hasta los topes para que te dure entre 2-3 semanas. Aunque te encante comer comida fresca, se echa a perder rápidamente. Compra tanta comida fresca como la que puedas comer en una semana, junto con comida congelada y precocinada.

Algunos tipos de comida enlatada o congelada están horribles, pero otros están sorprendentemente buenos. De comida congelada citaría: guisantes, judías verdes, lomos de merluza, gambas ... De lata puedes encontrar:atún, mejillones, pimientos asados, maiz ... No nos olvidemos de las socorridas y mundialmente conocidas sopas de sobre, a veces me sorprendo como pueden caber unos picatostes en un sobre.

Con la carne, compra cantidades industriales de pollo, carne de ternera, cerdo o incluso pescado y congélalas en paquetitos. Esta es una gran forma de ahorra dinero y de almacenar durante semanas. Eso sí, debe sacarse el día antes del congelador y pasarlo a la nevera para que no pierdas las propiedades y el proceso de descongelación sea lo más natural posible.

Perfeccionar la lista de la compra lleva práctica, pero hace que tu compra y el cocinar sea muy eficiente. Tu bolsillo te lo agradecerá. No te olvides de llevarlo todo apuntado.

Cocinar.

Preparar la comida de forma eficiente depende de varios principios fundamentales:

Rutina: Comer los mismos platos de forma regular te ayudará a dominar el proceso. Si te resulta aburrido añade más platos, la cocina es un arte imaginativo.

Simplicidad:
Para cocinar rápido, necesitas pensar en comidas simples que no requieran mucha preparación. Recuerda, como siempre paso a paso, primero lo simple antes de convertirte en un experto cocinero.

Multi-tarea:
Preparar varias cosas a la vez es la clave de la eficiencia.

Ejemplos de comida simple

Ensalada de lechuga con tomate y palitos de cangrejo
Ensalada de pasta con aceitunas, maiz y atún.
Ensalada de garbanzos con atún
Guisantes con jamón
Crema de calabacín
Pavo cortado en rodajas de 1 cm a la plancha.
Merluza a la plancha
Huevos rellenos
Tortilla francesa
Filetes de lomo a la plancha

El tiempo de preparación puede estar entorno a los 15 minutos, un poquito más si te has decidido a preparar pasta o arroz. Las comidas resultantes no son sólo fáciles de preparar sino nutritivas y baratas.

Para preparar comidas saludables y rápidas recomendaría los siguientes libros:

Comer en la oficina
No haga zapping haga la cena

¿Cuáles son tus trucos para cocinar de forma eficiente? Recomiéndanos tu plato rápido. Compártelo en El Inconformista.

Post basado en How to Prepare Healhy Meals Faster than You Can Order Takeout

lunes 21 de abril de 2008

¿Qué debo evitar si quiero cambiar un hábito?

Hace ya un tiempo hablabamos de como mantener los propósitos de año nuevo o de como hacer ejercicio de forma continuada. Ha pasado el tiempo, los propósitos de año nuevo han quedado atrás y el ejercicio...en fin tras los 30 días de levantarme a correr a las siete de la mañana me agarré una sobrecarga muscular que no veas. En fin que no he desarrollado el hábito. Claro como estoy tan liado con entrevistas, problemillas y celebraciones pues ...

Con lo cual no me quedo más remedio que llamar a Leo de Zen Habits y quedar a tomar un algo ...light. Para que os hagais una ideas este Leo es un monstruo: se quitó de fumar, ahora corre maratones, es vegetariano y se levanta temprano. A mí lo que más me costaría sería hacerme vegetariano. A pesar de todo esto reconoce que ha fallado de vez en cuando y que cambiar de hábitos es algo difícil.

"La motivación es lo que te hace comenzar. El hábito es lo que te hace seguir." - Jim Ryun

¿Qué debo evitar si quiero cambiar un hábito?

1. Intentar cambiar más de un hábito a la vez. Todos hemos hecho esto. Quiero aprender a levantarme antes, y comenzar a correr, y comer de forma más saludable, y a organizarse mejor, y a escribir todos los días... ¡Todo a la vez! Pero no importa el entusiasmo que pongas para todo esto, intentar cambiar dos hábitos a la ves nos situa en una alta probabilidad de fallo. Lo he intentado. Muchas veces. Estimo que las oportunidades de cambio se triplican o incluso se cuadriplican si nos centramos en un hábito solamente durante un mes. Dedica toda tu energía a ese cambio de hábito, y una vez que enciendas el piloto automático, intenta cambiar otro hábito. Acaba con ellos uno a uno.

2. No comprometerse sobre el papel.
Es fácil levantarse, saltar de la cama, y gritar: "¡Hoy voy a cambiar!" ¿Quién entre nosotros no ha hecho esto? Pero simplemente decirnos a nosotros mismos que vamos a cambiar no es suficiente. Deberías escribir tu objetivo. Escribe un día para comenzar. Escribe un día para acabar (30 días es un buen margen de tiempo). Escribe exactamente lo que vas a hacer. Escribe como vas a rendir cuentas, cuales son tus recompensas, cuales son los obstáculos, que te impulsa a cambiar. Lo veremos más abajo. Lo más importante por ahora: escríbelo en un papel y ciñete al plan.

3. Estar medianamente comprometido.
He hecho esto varias vecez: Diré, "Pienso que me quitaré de fumar hoy." Después tiraré mi paquete de cigarrillos. Después llegaré tan lejos como pueda (¡A menudo medio día!) y después caeré en ello e iré a comprar otro paquete de tabaco. Después me sentiré culpable por un tiempo hasta que vuelva a intentarlo de nuevo. Esto no funciona. El mundo tiene que saber que estas comprometido a cambiar. Ponlo en tu blog, cuéntaselo a tu familia, amigos, compañeros, al charcutero.... Cuanta más gente mejor. Publica tu plan. Pon notas en tu mesa y en el frigorífico. Haz una promesa solemne a tu hijo.

4. No tener apoyo.
Habrá veces que te tambalees, casi inevitablemente. ¿Quién te apoyará cuando necesites aliento? Si no tienes una buena respuesta, necesitas pensarlo. Si tienes alguien que te apoya está bien, pero ten más de una persona. Quizá tu madre, tu hermana, tu mejor amigo, tu jefe. Quizá un amigo de la red o tres. Mejor aún, únete a un grupo de apoyo o a un foro lleno de gente haciendo lo mismo. Haz el compromiso con ellos, y pídeles ayuda cuando te enfrentes con dificultades. Haz una promesa de llamarles si te encuentras en apuros. Escríbelo en tu plan.

5. No pensar sobre tu motivación.
Desde mi experiencia, a lo que la gente llama disciplina, yo le llamo motivación. ¿Por qué eres lo suficiente disciplinado para hacer algo? Por que tienes la motivación suficiente. Cuando pierdes motivación, pierdes disciplina. Antes de empezar a cambiar un hábito, piensa a cerca de tu motivación. ¿Por qué haces esto?¿Qué te hará seguir cuando olvides las razones? El compromiso público es un gran motivador, por supuesto, pero debes de tener una motivación interior. Escríbelo en tu plan.

6. No darse cuenta de los obstáculos.
Cada oportunidad de cambiar es un camino lleno de obstáculos. Desafortunadamente, cuando nos encontramos con uno, nos rendimos. O lo intentamos de nuevo, pero nos damos contra el mismo obstáculo una y otra vez con los mismos resultados. En lugar de esto, reflexiona, y anticípate a las dificultades. Si ya fallaste antes, piensa que obstáculo te paro. Si nunca has intentado cambiar este hábito antes, investiga y lee sobre otros que lo consiguieron y sobre otros que fallaron, y encuentra que obstáculos puedes encontrarte. Después haz un plan sobre lo que harás cuando te encuentres con el problema. Por ejemplo, tengo problemas para comer con moderación cuando salgo fuera. ¿Qué voy a hacer cuando salga fuera a comer? ¿Cuál será mi estrategia? Tengo que pensarlo antes de salir, ya que cuando surge el impulso ya es demasiado tarde.

7. No apuntar tus progresos.
Puedes cambiar un hábito sin llevar un diario, pero anotar los progresos incrementa tus posibilidades de éxito: te recuerda ser consecuente, te mantiene alerta de lo que haces actualmente. Te motiva, por que quieres anotar cosas positivas en ese diario. Te ayuda a rendir cuentas ante las personas que te has comprometido.

8. No rendir cuentas.
Rendir cuentas es la segunda parte de todos los compromisos públicos. No es suficiente con hacer un anuncio gigante en tu blog y no seguirlo después. Por ejemplo, puedes crear un blog aparte para rendir cuentas según progresas. Incluso si no tienes un blog, tienes que construir un sistema donde rendir cuentas: manda tus progresos por email a la gente, o habla con ellos en persona de tus progresos.

9. No conocer tus desencadenantes.
Esta es una clave importante para cambiar de hábitos. Cada hábito tiene al menos un desencadenante-algo que precede al hábito. Algunos hábitos tienen más de un hábito- por ejemplo el hábito de fumar incluye los desencadenantes: levantarse, comer, estar nervioso, salir de copas... Cada vez que esto sucede el fumador fuma. Cuando más consistente sea la unión con el desencadenante, más fuerte es el hábito. Por tanto cuando intentas romper un hábito, tienes que conocer todos los desencadenantes (apuntalos por varios días) y después crea un hábito positivo para remplazar el negativo para cada desencadenante. Correr por ejemplo, puede reemplazar el hábito de fumar ante el stress. Para cambiar a hábitos positivos, necesitas un desencadenante que suceda cada día (o tan a menudo como necesites que suceda). Para el ejercicio, puedes hacer deporte justo después del café de la mañana (si ya tomas café a la misma hora todos los días) o justo después del trabajo, si sales del trabajo a la misma hora todos los días. Pon tus desencadenantes en tu plan por escrito, y se constante con ellos- cuando el desencadenante suceda, haz el hábito inmediatamente, cada vez. Cuanto menos constante seas con el desencadenante más débil será el hábito.

10. No leer.
Con cada hábito que se quiera cambiar, encuentro importante leer tanto como sea posible sobre ello, antes y durante. Haré una investigación para encontrar estrategias para el éxito, obstáculos potenciales, buenas herramientas para ayudarme a tener éxito. Y leeré durante el cambio de hábito para motivarme.

11. Cambiar el objetivo demasiado pronto.
A menudo comenzamos a cambiar un hábito, y en una semana o dos cambiamos nuestro objetivo a otra cosa. El hábito probablemente no está lo suficiente fijado y entonces hemos perdido el tiempo intentando formar un hábito y después abandonarlo antes de que se haya automatizado. En lugar de esto, concentrate por al menos 30 días, y se lo más constante posible.

12. No ser constante.
Se ha mencionado un par de veces, pero hay que volverlo a decir pues es importante. Si unes un hábito a un desencadenante, hay que realizar el hábito cada vez, inmediatamente siguiendo el desencadenante. Si lo haces algunas veces y otras no, no constituirá un hábito. Intenta no perder una sola oportunidad, por que una vez que te pierdes una, tendrás la tentación de perderte otra más, y después una tercera y entonces no habrás conseguido nada.

13. Rendirse tras el fallo.
Sin embargo, si fallas una vez, o dos o tres veces, no te rindas. Piensa por que has fallado, y planifica como vencer el obstáculo la próxima vez. Después se tan constante como puedas hasta que el hábito se forme. Si lo dejas, dejas que el fallo te venza. Pero si aprendes de los fallos, el fallo se convierte en algo positivo que te ayuda a conseguirlo. Como he dicho antes, un fallo es un escalón de la escalera hacia el éxito.

"Somo lo que hacemos repetidamente. La excelencia no es por tanto un acto sino un hábito." - Aristóteles.

Post inspirado en 13 Things to Avoid When Changing Habits.

lunes 14 de abril de 2008

Entrevista. Milagros. ChicaSEO.

Llego tarde. Ya debe de haber aterrizado. No llego. Aquí me encuentro en el aeropuerto JFK intentando llegar a la entrevista de mi vida. Ella viene de Buenos Aires. Que de gente. No se si podré encontrarla. Allí está, inconfundible. Voy a dar una voz: ¡Milagros! Ya viene que nervios.

 

Hoy en El Inconformista entrevistamos a Milagros de ChicaSEO.

¿Por qué comenzaste a "bloggear"? 
Por curiosidad, para expresarme, porque soy una apasionada de la red, etc. 

¿De qué habláis en vuestro blog? 
SEO, Negocios en Internet, Blogging, Marketing, Tecnología, etc. 

¿Qué opinas de la calidad de la blogosfera hispana? 
Que hay de todo así como sitios muy buenos, de mucha calidad y cuidado. Y gente con muchas ganas, haciendo cosas muy interesantes. Pero creo que el blogging en español todavía no alcanzo su punto de máximo desarrollo.

¿Se puede vivir de un blog? 
Yo diría que de varios, bien hechos, por supuesto. 

Un truco para los que empiezan. 
Escribir mucho, informarse en profundidad sobre el tema del cual escribirán, aprender algo de SEO y relacionarse con otros bloggers. Crear “comunidad” en su blog. Yo valoro mucho a los bloggers que fundamentan sus opiniones. 

Recomiendame un blog que no sea el vuestro. 
Uyyy, quisiera recomendar varios, pero como sólo se trata de uno. Ahí va. Kabytes, escrito por Pablo y Tamara. Es un blog muy bueno, enfocado a lo tecnológico, pero que además contiene gran variedad de temas muy bien escritos. 

Para acabar te dejo decir lo que quieras.
Muchísimas gracias por la entrevista. Y sería interesante que todos los bloggers entrevistemos alguna vez a otro, así nos vamos conociendo un poquitito más en esto que se denomina la “blogosfera”. 

lunes 7 de abril de 2008

Como encajar las críticas.

Tu día transcurre feliz, cuando alguien crítica lo que dices o haces. De repente te descentras y no puedes pensar en nada más. Esa sensación de zozobra, de naufragio invade tu ser.Sabes que no deberías preocuparte, pero saberlo no te ayuda a parar de pensar en la crítica una y otra vez.
¿Te ha pasado alguna vez? 

Me imagino que si, pienso que es algo común, yo pasaba días preocupado por lo que alguien había dicho, amargándome la existencia a mí mismo. Poco a poco he sido capaz de encajar mejor las críticas aunque aún tengo mucho camino por andar.

Entender las críticas
Para manejar las críticas de forma efectiva, es importante entender que existen diferentes tipos de críticas y razones para criticar.
No eres tú el objetivo. Lo cierto es que existen personas gruñonas, celosas e inseguras en el mundo que critican por que... bueno... esa es su forma de ser. Eso no quiere decir que a veces sus críticas no tengan buenas razones de ser, pero otras simplemente estas en el lugar equivocado.
Es inevitable. Ricos que donan dinero a la caridad, si no lo hicieran serían criticados igualmente. Es decir, te criticaran de todas maneras, tanto si lo haces como si no lo haces.
Puede estar justificado. No somos perfectos, y esto significa que a veces podemos hacer algo mal o decir algo estúpido. Cuando esto sucede, cualquier crítica que recibamos puede estar justificada.

Como manejar las críticas.
Hasta aquí sabemos que no todas las críticas son iguales. La clave es saber a que tipo de crítica te enfrentas y actuar en consecuencia. A continuación algunas estrategias que pueden ser efectivas:
No te lo tomes de forma personal. Como hemos dicho, a veces las críticas tienen poco que ver contigo y mucho que ver con las inseguridades, miedos y forma de ver el mundo de la otra persona. Si alguien te ataca personalmente de forma agresiva e indiscriminada, hay muchas probabilidades de que el problema no sea tuyo. En la otra cara de la moneda, si alguien te critica de forma constructiva, no dejes que tu propio orgullo se interponga y escucha lo que te dicen.
Aprende. A veces existen buenas razones para criticar lo que haces o dices. Por tanto si te critican por cualquier razón, intenta tener la mente abierta. Quizás incluso debes agradecer la crítica. Puede no sentar bien que te critiquen, pero es parte del proceso de aprendizaje y puede proporcionarnos las pautas para la mejora y el desarrollo personal.
Endurécete. Ni que decir tiene que no es malo ser sensible. Pero si la crítica secuestra tus pensamientos y te paraliza, quizá es tiempo de endurecerse y calzarse una buena armadura. La mejor forma de hacerlo es de dentro hacia afuera. Esto quiere decir, no pretender ser fuerte de forma artificial, sino tomarse el tiempo para fortalecer la autoestima logrando estar más seguro de tus ideas y capacidades.
Se asertivo. Si sientes que la crítica e injustificada, te sugiero que respondas cortesmente, pero de forma asertiva. Esto puede ser difícil, particularmente si la otra persona es tu superior. Pero no es aconsejable tragarse los sentimientos y hacer una bola que no digieras en horas o días.
Hazlo de todas maneras. No cambies tu forma de actuar simplemente por evitar la críticas. Recuerda, la crítica es habitualmente inevitable. Y puede ser simplemente una indicación de que te has arriesgado para resolver un problema que representa un reto para ti.

¿Cómo te tomas las críticas?¿Cuáles son tus trucos para afrontar las críticas? ¿Te han hecho alguna crítica que te hizo cambiar el rumbo? 
Todo esto y mucho más en los debates de El Inconformista. No te olvides de comentar.