lunes 24 de marzo de 2008

Deja de preocuparte: 7 estrategias para manejar la ansiedad


dont worry....., cortesía de AraiGordai.

"La mayoría de las personas gastan más tiempo y energías en hablar de los problema que en afrontarlos." Henry Ford

Todos gastamos demasiado tiempo preocupándonos sobre cosas que nunca sucederán. Estas preocupaciones hacen nuestra vida innecesariamente complicada. Con las estrategias que nos ofrece Tejvan de PickTheBrain podemos disminuir la ansiedad y disfrutar de la vida plenamente.

Retrasa preocuparte.

Si te encuentras preocupado por algo que sucederá en el futuro, puedes decirte "me preocuparé mañana, no hay ningún motivo de preocuparse hoy, tardará en suceder". Cuando vuelva el problema a tu cabeza, intenta está técnica: retrasa preocuparte un día más. El echo es que la mayoría de preocupaciones nunca suceden, retrasarlo es una forma de torear nuestra mente negativa. La naturaleza de nuestra mente es crear problemas y cosas para preocuparse, está es una manera de olvidarse.

Actúa.

Cuando nos preocupamos podemos quedar paralizados por el miedo. A parte de preocuparte, piensa en una solución práctica para solucionar el problema. Actuando y buscando una solución te sentirás mejor. Muchos problemas no deben ignorarse, requieren actuar; sin embargo, para otras preocupaciones no hay nada que hacer ya que son problemas imaginarios. Si te das cuenta que nada se puede hacer, esa es una buena razón para dejar de preocuparse. 

Ten cuidado con lo que deseas.

Cuando pensamos de forma intensa sobre algo, esa idea cobra fuerza y es más fácil que suceda. Si pensamos que vamos a equivocarnos, incrementaremos nuestras probabilidades de fallar. En lugar de pensar en un resultado negativo, céntrate en cómo resolver la situación de forma óptima.

Mantén la perspectiva.

Escribe una lista de las cosas que te preocupan y examina cuanto te afectan. ¿Te preocupas por cosas importantes o insignificantes? No te sobrecargues con pequeñas cosas, mantén una perspectiva más elevada.

Controla tus pensamientos.

La clave para reducir  la ansiedad y las preocupaciones es aprendiendo la habilidad de controlar los pensamientos. A veces nuestros pensamientos nos superan, nos convertimos en sus esclavos. Cualquier pensamiento que llega a nuestra mente lo aceptamos como cierto y nos identificamos con él . Craso error. A menudos nuestros pensamientos son erróneos. Tenemos la habilidad de decidir que pensamientos son ciertos y cuales están equivocados.

No seas presumido.

Muchas veces nos preocupamos de lo que la gente piensa. Nos preocupamos de cumplir las expectativas sociales, nos preocupamos de gustar a los demás. Con esta perspectiva mental tendemos a dar demasiada importancia a nuestro ego; estamos constantemente buscando el aprecio y la admiración de los demás. Si no obtenemos este aprecio, pensamos que no somos válidos. Si desarrollamos una suficiente confianza y tranquilidad interna, no nos preocuparemos de lo que piensen los demás.

Necesitamos dar menos importancia a las opiniones del mundo. Si tomamos distancia de los juicios de otros ganaremos mayor espacio interior y evitaremos preocuparnos por la relativa insignificancia de los juicios de los demás.

Analiza.

Otro enfoque para tratar con las preocupaciones es analizar cuidadosamente si están justificadas. Pregúntate: ¿Por qué me preocupo por esto? ¿Podría estar equivocado? Analizando y distanciándote del problema puedes evaluar su importancia de forma realista.


All Things Beautiful, cortesía de  CATeyes.

Existen siempre cosas por las que preocuparse, pero preocuparse no ayuda. Trata el problema o no gastes tiempo preocupándote por él. Si ignoras el problema, eventualmente se irá. La clave es vivir el momento presente; cuando nos preocupamos pensamos en el futuro o en el pasado y esto nos previene de disfrutar del momento presente. Reducir las preocupaciones y la ansiedad no significa ignorar los problemas, significa buscar soluciones en lugar de pensar en malos resultados.

5 comentarios:

eKaizen dijo...

Me ha gustado. Yo siempre digo que una forma de evitar las preocupaciones es hablarlas, con alguien de confianza. En el camino que va del cerebro a la boca, muchas veces las preocupaciones se diluyen. Y para aquellos problemas que no se diluyen, puede surgir un debate que nos ayude a resolverlos.
Saludos

Pedro Robledo dijo...

Pre-ocuparse. Hay que ocuparse de las cosas en su justo momento. No hay nada más inútil que preocuparse de algo sobre lo que no tienes ningún tipo de influencia.

Un saludo!

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http://guiadegerencia.com

HabitosVitales dijo...

Bueno tu comentario Pedro! Pre-ocuparse, nunca lo he pensado así. La angustia viene de vez en cuándo, personalmente siempre intento ocuparme con algo, hacer algo para olvidarme de ello.

Saludos

Noviembre todavía dijo...

"Si tiene solución: ¿Para qué preocuparse?. Si NO tiene solución: ¿Para qué preocuparse?"

Creo que es un proverbio chino...

Enhorabuena por el blog!

Oscar dijo...

Hola a todos siento no haber contestado antes.

@ekaizen. Expresarse es una excelente lección, buscar otros puntos de vista, preguntar a alguien... o escribirlo en un papel para ti mismo.

@pedro robledo. Si esto de ocuparse de las cosas en su justo momento lo llevo aplicando desde que confeccione el post. A veces me encuentro a mí mismo divagando por cosas que aún no han pasado y como dices, en lo que no puedo influir aún.

@habitosvitales. Olvidarse vale de momento, quizá sea una tontería y al final se te olvida, pero si reaparece hay que afrontar y buscar una solución.

@noviembre todavía:Muy buena frase. Gracias por la enhorabuena, hacemos lo que podemos.

Bueno y una vez más gracias a todos por comentar en El Inconformista.

Que paséis buena tarde.